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LASSALLE, Luz - CLASE 5

 En la clase 5 de heurística tuvimos una actividad súper interesante y, al final, bastante divertida. Nos hicieron hablar sobre los “modelos” que teníamos de la facultad, es decir, cómo veíamos a las estudiantes de la FADU. Lo loco es que, aunque todas éramos de carreras diferentes (arquitectura, diseño gráfico, imagen y sonido), al compartir nuestras ideas, nos dimos cuenta de que había un montón de puntos en común. A partir de eso, terminamos armando un perfil de lo que llamamos “la chica FADU”, con características que nos parecían típicas en todas nosotras. Es interesante cómo, a pesar de las diferencias entre nuestras carreras, siempre buscamos algo en común. Pero… ¿no será que nos aferramos a ciertos puntos comunes solo para sentir que somos parte de algo más grande? Tal vez esas similitudes son solo la superficie de algo mucho más profundo y diverso, pero es más fácil ver lo que nos une, ¿no?


Al principio, cada una fue tirando cosas que veía en su carrera. Por ejemplo, las chicas de arquitectura decían que su ambiente era súper competitivo y que siempre hay una presión para destacarse, pero a la vez se crea un compañerismo muy fuerte por todas las horas que pasan trabajando juntas. En diseño gráfico, en cambio, hablamos de cómo se siente una mezcla entre la autoexigencia y la importancia de destacarte individualmente, aunque hay mucha colaboración entre nosotras también. Y las chicas de imagen y sonido dijeron que en su carrera había más libertad para crear y probar cosas nuevas, sin tantas reglas estrictas como en otras áreas. Pero a pesar de esas diferencias, todas coincidimos en algunas características: creatividad, pasión por lo que hacemos, y la capacidad de adaptarnos a la exigencia constante de la FADU.


Con todas esas ideas, fuimos armando lo que sería nuestro “modelo de chica FADU”. La mayoría coincidimos en que ser estudiante en la FADU implica ser resiliente, tener mucha paciencia y ser perseverante porque, la verdad, a veces es un camino complicado. (¿Está bien solo conformarnos con ser “resilientes” y “perseverantes”? Me hace pensar si no sería más valioso cuestionar constantemente el sistema que nos exige tanto. ¿Realmente necesitamos estar siempre en modo lucha? Tal vez deberíamos repensar si la FADU (y nuestras carreras) nos está haciendo más fuertes o simplemente nos está entrenando para tolerar la presión.) También nos pareció clave la independencia, porque al final del día, por más ayuda que tengas, todo depende de cuánto le pongas de vos misma a los proyectos. Además, mencionamos que en todas las carreras hay una especie de presión por sobresalir, pero también mucho compañerismo cuando las cosas se ponen difíciles, lo que genera una conexión especial entre nosotras.

Una vez que terminamos de armar ese perfil, nos pidieron que hiciéramos algo inesperado: ¡un desfile! La consigna era que una integrante del grupo leyera la descripción de nuestra “chica FADU” mientras otra la actuaba. Al principio, nos sentimos medio incómodas, porque no es algo que hagamos todos los días, pero después de un rato, el ambiente se puso más relajado y todas terminamos divirtiéndonos un montón. Cada grupo hizo su representación, y fue genial ver cómo, a pesar de que cada una lo hacía a su manera, había muchísimos puntos en común entre todos los “modelos” que habíamos armado.

Lo más divertido fue que, al final, cuando terminamos de desfilar y empezamos a comparar lo que cada grupo había hecho, nos dimos cuenta de que, en el fondo, todas habíamos resaltado cosas parecidas. Más allá de las diferencias entre nuestras carreras, al final todas compartimos muchas de las mismas experiencias en la facultad. Esa creatividad constante, la perseverancia para bancarse las exigencias y la pasión por lo que hacemos son como el hilo conductor que nos une a todas.

Qué loco, ¿no? Como que cada una trató de poner algo de sí misma en la actividad, pero al final todo se termina pareciendo. ¿No pasa algo similar con nuestros proyectos en diseño gráfico? Al final todos nos movemos dentro de parámetros parecidos, por más que queramos mostrar algo único. Eso nos hace pensar hasta qué punto nuestras identidades se forman por lo que "se espera" y no tanto por lo que realmente somos.

Al final, la actividad no solo fue súper entretenida, sino que también nos dejó pensando en cómo, sin darnos cuenta, estamos todas conectadas de alguna manera por la experiencia de pasar por la FADU. Fue una forma distinta de reflexionar sobre nuestra vida universitaria, y nos hizo reírnos de nosotras mismas mientras veíamos cómo nos veíamos a través de ese “modelo”. Definitivamente, una clase diferente que nos ayudó a entender mejor nuestra identidad como estudiantes de esta facultad y a valorar todo lo que compartimos, más allá de nuestras carreras.

Comentarios

  1. N-
    El texto cuenta bien lo que hicimos en la actividad, pero siento que falta ir un poco más allá en lo que esos "modelos" realmente significan para nosotras. Todavía se queda un poco en lo descriptivo, sin profundizar en las ideas que podrían salir de ahí. Quizás podrías darle una vuelta más a la reflexión y hacerte preguntas como: ¿Qué nos deja esta experiencia compartida? ¿Cómo nos afecta vernos a través de esos modelos?

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