RESONANCIA
“La idea de resonancia impone no hacer foco en una experiencia particular…”
Escribo sin pensar
¿Qué es escribir sin pensar?
Creo que siempre pensamos, incluso dormidos.
¿Soñar no es una forma de pensar? Estás generando ideas.
¿”Soñar” es igual a “Ideas”?
Yo creo que, de alguna forma, sí.
Siempre pienso, incluso cuando no pienso, pienso que no pienso.
Es muy extraño ser siempre consciente, lo único inconsciente es mantenerte vivo, hablando sobre el organismo y eso que el cerebro hace automáticamente.
¿Cuándo morimos pensamos que morimos? Creo que hay una conciencia de eso
¿Qué tipo de diseñador quiero ser?
¿Quiero ser diseñador?
No sé si quiero diseñar, quiero hacer lo que quiero hacer, y ahora no quiero diseñar, quizás más adelante, en el futuro. Ahora quiero otras cosas, un poco más complejas.
Como ser feliz
¿Ser feliz es un objetivo? Pero… si ser feliz es un objetivo, ¿Cómo lo logró? ¿Debo hacer algo para eso? ¿Diseñar me dará felicidad?
Ser feliz.
Que concepto tan abstracto.
Es diferente para todos, dudo que haya personas que coincidan conmigo.
¿Cómo se consigue la felicidad?
No es algo que se compre, que sea material. Es algo que se siente ¿Pero cómo?
¿Cómo sabes que sientes la felicidad? Si pienso en eso, pienso en metas o pasos que establecí para llegar a la felicidad, a mi felicidad.
Pero no puedo pensar acá.
Es imposible no pensar.
Solo espero que cuando llegue a mi objetivo, no muera, espero poder disfrutarlo.
¿Qué hacemos cuando pensamos?
O mejor dicho, cuando no pensamos.
Hay algo muy interesante del saber pensar, además de su subjetividad, es la manera en la que resurge el pensamiento o cómo te afecta dicho pensamiento.
Tomando estos momentos que puedo darme cuenta de que actúo de manera automática.
No me detengo a pensar en lo que hago o en lo que no hago.
En mi día a día está trazado una rutina, donde no se pone en duda sus pasos a seguir. Y esto es algo que me autocondicioné. no hay nada ni nadie que aplique sobre mí una fuerza mayor para detenerme.
Es como si tuviera el control, pero yo no puedo sentir ese poder de decisión.
La resonancia en el contexto de esta “lluvia de pensamientos” (para ponerle un nombre) para mí implica un eco, una vibración que va más allá de las palabras y que conecta con pensamientos y sentimientos que habitan en capas profundas de mi conciencia. Exploro el acto de pensar y de no pensar, y me doy cuenta de cómo mi mente se siente inquieta, reflexionando sobre el propósito, la creación, la felicidad y el ser.
Cuando pienso en la resonancia aplicada a las palabras y a las ideas que he escrito, veo cómo intento captar la esencia de la experiencia humana de una forma tan orgánica que termina trascendiendo la lógica. La resonancia se convierte en un espacio de encuentro entre lo inconsciente y lo consciente, y en mi mente, todo se funde en un proceso automático que, aunque no lo sepa del todo, sigue cuestionándose sobre el significado del pensamiento y de los deseos que guían mi existencia. Las preguntas que me hago: “¿qué tipo de diseñador quiero ser?”, “¿quiero ser diseñador?”, son una especie de ventanas hacia una resonancia interna que conecta con mi necesidad de encontrar autenticidad y propósito.
Ahora me doy cuenta que la resonancia, en mi caso, las palabras resuenan porque busco respuestas a las incertidumbres que persisten, una y otra vez, sin encontrar una solución clara. No me conformo con una sola respuesta; exploro la vida como un proceso continuo de búsqueda, donde cada pregunta me lleva a nuevas interrogantes.
Comentarios
Publicar un comentario