Desde el comienzo de la clase, a la hora de dividir los grupos, me pareció super ingenioso y una buena manera de conectar con gente desconocida. Conectamos rápidamente con todas mis compañeras, tuvimos la suerte de llevarnos bien desde el primer segundo, compartiendo las frases que llevamos y cómo nos identificamos con eso, de qué carrera era cada una y cómo nos manejabamos a lo largo de la misma teniendo en cuenta la teórica que habiamos tenido anteriormente sobre Capital.
Para la actividad nos tocó
La Ciudad Ideal - Construcción, en el instante en que dijeron construcción tuvimos miles de dudas. Casi todas veniamos de diseño gráfico o diseño de imagen y sonido, donde no solemos trabajar con materialidad, solamente una de las chicas era de la carrera de arquitectura y todas atinamos a mirarla a ella y a preguntarle «¿cómo una construcción? ¿una maqueta?». Obviamente ni ella entendía mucho de qué iba el proyecto, todas contabamos con la misma información.
Esto me lleva a preguntarme, ¿por qué recurrimos a otros en busca de respuestas ante lo desconocido? Creo que es natural intentar apoyarse en quienes consideramos que tienen más conocimiento, pero esta situación me enseñó que todos, en algún momento, enfrentamos la misma incertidumbre. ¿Qué tan importante es entonces aprender a tolerar esa falta de certezas? Me di cuenta de que es en esa incertidumbre compartida donde también encontramos una base de conexión y apoyo mutuo.
Para las palabras no tuvimos ningun tipo de dilema, todas coincidiamos bastante en nuestra ciudad ideal, si diferiamos en pequeñas cuestiones, pero nada que no tenga solución. ¿realmente nuestras ideas sobre una “ciudad ideal” son propias, o están influenciadas por ideales colectivos? Creo que, aunque cada una aportó algo personal, estábamos influenciadas por valores y expectativas que compartimos como grupo. Esto me hace cuestionar hasta qué punto nuestras ideas son reflejo de quienes somos o de lo que hemos aprendido a valorar colectivamente. Este tipo de preguntas están moldeadas a partir de las clases de heurística, esto lo vínculo con los referentes y su importancia en los proyectos, cómo moldean nuestra manera de hacer y pensar.
Creo que todas tuvimos muy buena predisposición desde el comienzo, nos volcamos completamente en el esquicio, cada una aportando con ideas y palabras, contando qué nos imaginabamos y qué no. Nos pidieron que dividamos los roles, y ahí también tuvimos dudas. Nos contamos entre todas cómo eran los trabajos en nuestras profesiones, por nuestro lado, diseño gráfico, contamos que no tenemos roles asignados sino que a la hora de trabajar en conjunto todos tocamos el trabajo, se va modificando de a poco y rotando el mismo proyecto, en comparación a imagen y sonido que cada uno tiene un rol asignado. Nuevamente miramos a nuestra compañera que estudia arquitectura esperando una respuesta, a ver si ella tenía alguna idea de cómo designar roles, pero nuevamente estabamos todas en las mismas circunstancias.
¿Por qué es tan diferente la dinámica de roles en diseño gráfico en comparación con otras carreras? La dinámica de roles es diferente porque, en general, trabajamos de manera más flexible y colaborativa. Es común que todos toquen varias partes del proyecto. Esa rotación hace que todos se sientan parte del proceso y que el trabajo se enriquezca con diferentes perspectivas.
Al final, creo que esa dinámica de roles más suelta en gráfico fomenta un ambiente donde la comunicación y la colaboración son clave. A veces, es desorganizado y puede ser complicado, pero también es emocionante, porque nunca sabes qué nuevas ideas pueden surgir de esa mezcla de talentos y enfoques. De esto me llevo un par de preguntas, ¿cómo puedo aprovechar esta flexibilidad en mis futuros proyectos? ¿qué me gustaría cambiar en cómo colaboro con otros?
¿de qué manera la estructura de roles influye en el proceso creativo? En diseño gráfico, la flexibilidad permite una constante reconfiguración del proyecto y una colaboración más abierta. Sin embargo, ¿qué beneficios puede ofrecer una estructura más rígida?
A medida que se fue desarrollando la actividad, fuimos entre todas encontrando nuestro lugar en el trabajo. Algunas fuimos a buscar los materiales, otras sacaban fotos del proceso, otras armaban, otras organizaban, otras pensaban los conceptos previos para concederle un nombre. Sí tuvimos algun tipo de inconveniente a la hora de ejecutar la idea, primero estabamos un poco bloqueadas pero alguna tomo el liderazgo de agarrar los materiales y empezar a hacer lo que se le ocurría, y todas le seguimos la corriente instantáneamente. Mientras armabamos nuestra
Ciudad Ideal, algunos conceptos que habiamos puesto en el listado fueron cambiando de acuerdo a lo que ibamos hablando entre nosotras, traíamos memorias y experiencias de cada una, como secuencias o cosas que nos hacian acordar a lo que estabamos armando, y así fue mutando de a poco con la mano de todas sobre el mismo.
El trabajo en grupo durante toda la clae fue algo que sentí completamente natural, fue como si no estuvieramos trabajando por primera vez todas, y es algo que dificilmente sucede más siendo un grupo tan grande. En todo momento estuvimos compremetidas y concentradas en el mismo objetivo, coincidiamos en casi todas las ideas y si habia algun tipo de diferencia lo solucionabamos rápidamente. Creo que nos ayudó a conocer un poco más de cada carrera y cómo el capital es similar pero distinto para todos, de acuerdo al proyecto que se vaya a desarrollar. Todas quedamos muy conformes con el trabajo final, y personalmente estoy contenta con como se fue conectando todo con todo, el grupo con la actividad, nosotras entre sí, traer y encontrar nuevos conocimientos.
Ahora pienso ¿qué tan fuertes son los lazos que se arman trabajando en grupo? Quizás que no solo le suman al proyecto, sino que también te dejan algo interesante sobre la empatía y el entender al otro. ¿Hasta dónde nos quedan esos lazos después de que termina la actividad? Esta experiencia me hizo dar cuenta de que el aprendizaje no es solo lo técnico; también tiene que ver con conectar con la gente y entender que, aunque el proyecto termine, el impacto de quienes estuvieron ahí sigue quedando en uno.
Al mirar atrás, parece que fue una experiencia bastante enriquecedora. No solo aprendí sobre diseño y colaboración, sino que también me llevé valiosas lecciones sobre la conexión humana.
Comentarios
Publicar un comentario