Ir al contenido principal

ALONSO REHOR, Victoria - CLASE 7

 Los problemas

 

¿Los problemas? ¿O mis problemas?

 

Indiscutiblemente al empezar la clase, pensé en un problema que me atravesaba a mí, una elección que podría parecer "narcisista" al ponerme en el centro de la situación. Esto me llevó a cuestionar si existen problemas que no estén atravesados por un "yo", o si, en su defecto, no están condicionados por la presencia del ser humano. En definitiva, un problema es un problema porque yo —como ser humano, vivo y social— lo determino como tal. Esto me hace pensar que el problema, quizás, podría ser una construcción, una interpretación del mundo en lugar de una realidad objetiva. Nietzsche escribía: “no hay hechos, sólo interpretaciones”. Si seguimos este modelo de pensamiento, me pregunto si es posible que un problema exista sin la intervención humana, sin una subjetividad…

 

Ahí es cuando la ecuación SUJETO-PROBLEMA, cobró sentido para mí. Son inseparables, como dos caras de una misma moneda, donde uno no puede existir sin el otro.

 

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------

 

Problema vs. Problema detonante

 

¿Cuáles son las diferencias? ¿Un problema detonante es como un problema mayor? ¿Un problema que nos pone en crisis? ¿Un problema que nos empuja al límite, nos enfrenta a una situación crucial o nos deja al borde del abismo? ¿Qué su resolución implica un cambio? ¿Qué tipo de cambio? ¿Un giro de 180º? ¿Son un punto de inflexión? ¿Generan otras explosiones y problemas desencadenantes?

 

Al hacerme estas preguntas, me di cuenta de que, en mi caso personal, los problemas detonantes me incomodan y me generan miedo. ¿O mis miedos me generan problemas detonantes? Sin embargo, al mismo tiempo, me impulsan a moverme, a buscar distintas soluciones posibles. Me llevan a organizarme, a crear esquemas y a sistematizar.




El problema detonante como contenedor de otros problemas. Y por fuera de esa ameba, las posibles soluciones que lo rodean.

 

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------


Mi problema detonante

 

En realidad pensé en un problema que tuve, que ya no tengo ahora. Fue un problema que logré "resolver", quizás no por completo, pero sí en parte. Un problema que me puso en una encrucijada: "¿qué hacer para la tesis?"

 

Ese problema desencadenaba otros interrogantes: ¿cuándo? ¿con quién? ¿sobre qué? ¿cómo financiarlo? En el fondo, mi dilema principal era decidir entre esperar un año para dirigir mi propia película, aunque sin contar aún con una idea clara ni un equipo formado, o unirme a un grupo ya armado, de personas muy buenas y "reconocidas en la carrera", pero cediendo en parte mi ego para asumir un rol menos destacado. Este problema, a su vez, desencadenaba otras preguntas más profundas; ¿soy buena en lo que estoy estudiando?, ¿es algo a lo que me voy a dedicar toda mi vida?, ¿soy lo suficientemente creativa para dedicarme a esto?, ¿es el primer paso al mundo profesional?, ¿qué va a decir el proyecto de mí?, ¿voy a disfrutarlo o voy a padecerlo? ¿me siento diseñadora?

 

Puede que para otros este problema fuese insignificante, pero para mí, a principio de año fue crucial. Me puso en una crisis. Fue el núcleo de una crisis personal que me llevó a replantearme todo: mis objetivos, mis aspiraciones, mis pasiones, mi futuro, mis habilidades. Me enfrentó a miedos que no sabía que tenía, o no era lo suficientemente consciente de que los tenía. Pero, lejos de paralizarme, esta situación me impulsó a actuar. Empecé a hablar con diferentes personas, a buscar opiniones y a explorar diversas opciones que me permitieran tomar una decisión. Y hoy por hoy creo haber hecho lo correcto porque estoy contenta y lo estoy disfrutando. Mientras escribo esto, estoy a un día de tomarme un avión a Chubut para grabar mi tesis. 

 

Estoy segura que dentro de poco otro problema detonante me va a surgir y me va a movilizar. Pero también estoy segura que voy encontrarle la vuelta para resolverlo. En la facultad aprendí que cada crisis trae consigo una oportunidad de crecimiento y aprendizaje. Incluso estoy aprendiendo en esta materia que hay problemas a los que puedo anticiparme, y ya tengo identificados algunos con los que puedo empezar…


Convertir lo que resuena en nuestro interior -sean ideas, referentes, miedos o incertidumbres- en problemas que nos movilicen a diseñar y crear. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

CAICAGUARE TOVAR, Indriany - CLASE 12

  RESONANCIA “La idea de resonancia impone no hacer foco en una experiencia particular…” Escribo sin pensar ¿Qué es escribir sin pensar? Creo que siempre pensamos, incluso dormidos.  ¿Soñar no es una forma de pensar? Estás generando ideas.  ¿”Soñar” es igual a “Ideas”? Yo creo que, de alguna forma, sí. Siempre pienso, incluso cuando no pienso, pienso que no pienso. Es muy extraño ser siempre consciente, lo único inconsciente es mantenerte vivo, hablando sobre el organismo y eso que el cerebro hace automáticamente. ¿Cuándo morimos pensamos que morimos? Creo que hay una conciencia de eso ¿Qué tipo de diseñador quiero ser? ¿Quiero ser diseñador? No sé si quiero diseñar, quiero hacer lo que quiero hacer, y ahora no quiero diseñar, quizás más adelante, en el futuro. Ahora quiero otras cosas, un poco más complejas.  Como ser feliz  ¿Ser feliz es un objetivo? Pero… si ser feliz es un objetivo, ¿Cómo lo logró? ¿Debo hacer algo para eso? ¿Diseñar me dará felicidad? Ser f...

CASADO, Sofía - CLASE 1

  Quién es yo Yo es un ente que vive y tiene la necesidad de experimentar para sentirse viva. Desde lo aventurero a lo personal y a lo académico, yo es una búsqueda constante de encuentro conmigo. Siempre piensa que se encuentra estable pero que hay más . Más conocimiento, más por ver y más por vivir. La frase “ser viajero, no turista” resonó en mí. Cómo siempre intento “vivir”, sintiendo que a veces paso por alto una situación sin hacerlo. Como siempre necesito más pero a la vez estoy conforme con mi situación momentánea. Mi yo ambicioso que no quiere perderse nada y que al mismo tiempo siente perderse todo. Me veo desde afuera y veo como mi ser pasa el día siguiendo un cronograma al que todo llega pero por poco se le escapa. Completo mi rutina de experiencias distintas, llenando los casilleros de la agenda de actividades diversas que vacilan entre estudio, ejercicio y actividades sociales, dejando de lado momentos de autoconocimiento como el mismo de reflexión. Me ví des...

SOTO, Valentina - Clase 12

Cómo el entorno y los espacios influyen en mi proceso como diseñadora, y cómo esa influencia puede ser más poderosa cuando me animo a soltar el control. Me doy cuenta de que a menudo busco tener todo definido y claro, casi como si ese control me diera una seguridad que necesito, tal vez por miedo a que mis ideas no sean lo suficientemente fuertes o a que no se vean como espero. Esto me hace pensar si, al querer mantener todo tan estructurado, estoy en realidad limitando algo importante dentro de mí, una conexión o un impulso creativo que podría enriquecer mi trabajo de maneras inesperadas. Pensé en cómo, cuando realmente me dejo llevar, empiezan a surgir conexiones que no había previsto y que al final terminan dándole un sentido más auténtico a lo que estoy haciendo. En esos momentos que todo fluye, siento que lo que hago no está desconectado de mi entorno, sino que es una extensión de eso. Me doy cuenta de que hay lugares que me inspiran y que, al estar en sintonía con ellos, la creat...