En la clase 3 de heurística tuvimos una charla interesante donde intercambiamos nuestras experiencias en la FADU. Lo que más me sorprendió fue cómo, a pesar de estar en la misma facultad, cada carrera tiene una forma distinta de vivir las cosas. Una de las chicas que estudia arquitectura nos contó que ahí el ambiente es súper competitivo, con mucho ego, y que el trato es más duro, especialmente por parte de los profesores. Parece que hay una presión constante para destacar y demostrar habilidades, lo que hace que a veces las críticas sean bastante intensas.
En cambio, en diseño gráfico, donde estoy yo, la cosa es un poco diferente. Algunas de nosotras mencionamos que tuvimos profesores que fueron muy inspiradores y dejaron una huella positiva, pero también hay otros que con sus comentarios negativos te hacen dudar de todo. Es como si a veces el feedback no estuviera tan enfocado en ayudarte a mejorar, sino que te dejara con más inseguridades. Aunque no siempre es así, claramente hay una diferencia en el impacto que los docentes pueden tener en cada estudiante.
Después, cuando hablamos con las chicas de diseño de imagen y sonido, nos dimos cuenta de que ahí se siente mucho más libertad para crear y arriesgarse. Nos dijeron que en su carrera no hay tanto miedo a equivocarse, lo que les permite explorar más y trabajar con mucha pasión. Parece que lo viven de una forma mucho más relajada y autónoma, lo que las lleva a experimentar sin preocuparse tanto por el resultado.
Esta libertad que se da en diseño de imagen y sonido podría deberse a que su trabajo involucra experimentar con emociones y narrativas, algo que se enriquece con la prueba y el error. Me doy cuenta de que en esta disciplina el error no se ve como un obstáculo, sino como un paso natural en el proceso creativo. Esto me hace pensar en cómo en mi carrera podría aprovechar más la experimentación y tomar más riesgos sin miedo al resultado final.
Después de analizar estas cuestiones particulares de cada carrera que las identifica y haber trabajado en grupo con gente que estudia dicha careras puedo ver como esas descripciones de los tratos de profesores o de la forma de cursar determinan a groso modo la personalidad de cada una. Si la estudiante de arquitectura es quien ocupa un rol mas estructurado, de orden y control, claramente es un reflejo de su forma de ser pero que esta constituido también por su disciplina. O su disciplina fue elegida en base a su forma de ser?
Y ahora puedo ver cómo las disciplinas no solo reflejan nuestras personalidades, sino que también las moldean. Me hace pensar que nuestras carreras nos ofrecen una “identidad profesional” que adoptamos y llevamos al día a día, quizás sin darnos cuenta. Esta identidad puede hacer que, en un mismo espacio como la FADU, los estudiantes de diferentes carreras percibamos las cosas de manera distinta, ya que nuestros propios campos de estudio nos van marcando una forma de ver el mundo.
Al final, fue una conversación que me hizo pensar mucho en cómo, aunque compartimos espacios y algunos valores, cada carrera tiene su propio “mundo” con sus reglas no escritas. Fue interesante escuchar las historias de cada una y comparar nuestras vivencias dentro de la FADU.
Esta experiencia de intercambio me ayudó a entender mejor cómo nuestras diferentes perspectivas enriquecen nuestro aprendizaje. Cada carrera tiene sus propias reglas y “verdades”, pero en lugar de verlas como mundos separados, creo que se pueden aprovechar como inspiración y aprendizaje para mi propio camino. Entender cómo otros ven y experimentan su disciplina me ayuda a abrirme a nuevas formas de pensamiento y a cuestionar las estructuras de la mía.
N-
ResponderEliminarHay una descripción de lo que hicimos en clase y alguna breve reflexión al final del texto. Falta desarrollo de profundidad sobre "el poder de las palabras", donde haciéndose preguntas puede que la reflexión se profundice un poco más. Creo que queda un poco superficial.