Ir al contenido principal

GRUPO 4 - CLASE 4


 Nuestros referentes


¿Los referentes son parte de nuestra identidad? ¿Son los que nos moldean? ¿Son quienes nos representan? Esas fueron algunas preguntas que nos surgieron a medida que empezamos a armar esta suerte de collage. Tal vez los referentes actúan como hilos que tejen nuestra identidad. No se trata de que nos definan por completo, sino de que aporten direcciones, enriqueciendo nuestro ser sin imponerse.

Son parte de un proceso continuo y dinámico, y lo que hoy nos define como diseñadoras puede cambiar mañana, conforme cambiamos nosotras mismas. Quizás, lo que nos atrae de ellos no es tanto su éxito o sus logros, sino una conexión más intangible, algo que nos ayuda a descubrir partes de nosotras mismas.


Empezamos la actividad, contándonos entre nosotras quiénes y qué cosas creíamos que eran “nuestros referentes”. Nuestros profesores de la facultad, nuestros amigos, familias, películas y libros favoritos. Coincidimos en que un referente es mucho más que un sujeto, puede ser un lugar, un momento en el pasado, un objeto, un modelo. Y los motivos: sentimentales, de afinidad, de aprendizaje, de motivación, de inspiración. Todas coincidimos en que nuestros referentes habían tenido una implicancia positiva en nuestros procesos proyectuales y en nuestra vida en general. ¿Siempre tienen implicancia positiva? No trajimos a ese profesor que en el CBC nos dijo que “no te corrijo para que te pongas mal, te corrijo para que el proyecto mejore”. Mucho tiene que ver con la clase anterior del valor y peso de las palabras… En cambio, todas trajimos cosas, objetos, personas, lugares que nos inspiran, incentivan, influyen, impulsan. ¿Tenemos referentes porque en una primera instancia resonamos con aquello? ¿Hay una conexión intangible que se produjo en nosotras y por eso lo tomamos como referente? Incluso en un momento llegamos a pensar lo conectadas que estábamos entre nosotras. Los referentes que tenemos hoy, ¿lo tendremos mañana? ¿O cambiarán? ¿Mutan? ¿Son "coleccionables", "aditivos"? La relación con los referentes es fluida, un recordatorio de que nuestra identidad es, también, un proceso en constante movimiento. Lo que hoy sentimos como esencial podría, con el tiempo, volverse algo lejano. Sin embargo, cada referente, al pasar, nos deja algo, son como huellas que vamos acumulando, no para depender de ellas, sino para recordar el camino recorrido y lo que nos ayudó a llegar hasta acá.


Todas teníamos el mismo concepto de “referente”, que implica mucho más que simples figuras conocidas a las que aspiramos ser. Nos dimos cuenta que en general al pensar en un referente lo primero que se piensa es en un diseñador que conocimos en el ámbito académico, pero más allá de eso, los referentes pueden ser cualquier cosa que nos haga sentir inspiradas. A veces pueden ser simplemente nuestros propios padres. Esto nos facilitó planear un armado para el collage, a modo de “ciclo”, un concepto con el que veníamos trabajando en clases previas. El ciclo o círculo empezaba por aquellas personas o cosas que marcaron significativamente nuestra infancia; luego continuaba por nuestros padres y familias que, a su vez, se liga con nuestro pasado e historia familiar; a continuación por nuestros pares, amigos, compañeros, y aquellos docentes que nos marcaron en nuestro camino por la universidad. Y por último, aquellos referentes que siempre tenemos a mano para tomarlos de inspiración a la hora de abordar nuestros propios proyectos. En el centro, la FADU, como motor principal, en este momento de nuestras vidas. Alrededor de las fotografías fuimos colocando palabras o frases que se desprendían de cada “segmento”. 


Los referentes que pasaron por nuestra vida nunca se pierden. Quizás algunos formaron parte una etapa que ya no nos representa, de todas formas esos referentes no se pierden, sino que se resignifican, llevándonos de vuelta a ellos con una visión enriquecida por lo aprendido.

En esta actividad, nos quedó claro que los referentes son más que figuras admiradas o íconos aspiracionales. Descubrimos que, aunque los referentes son elementos externos, de alguna forma nos ayudan a construirnos desde adentro. Son un reflejo de nuestro mundo interno tanto como de lo que proyectamos hacia afuera. Al elegir nuestros referentes, seleccionamos aquellas partes de nosotras mismas que valoramos, y es precisamente esa selección lo que nos permite definirnos. Nos ayudan a entender nuestras motivaciones, nuestras pasiones, nuestras inseguridades y nuestras fortalezas. Sin embargo, el desafío está en reconocer que nuestra relación con ellos es dinámica. Son piezas fundamentales en la construcción de nuestra identidad, tanto personal como profesional. Estos referentes nos moldean, no sólo por su influencia en nuestras decisiones, sino porque nos ayudan a entender quiénes somos y hacia dónde queremos ir. Desde los primeros referentes en nuestra infancia, que pueden ser figuras familiares, hasta aquellos que encontramos en nuestro desarrollo académico o profesional, todos aportan algo a nuestro ser, nuestras elecciones y nuestra forma de ver el mundo.


Esté análisis sobre los “referentes” revela la importancia de cómo nuestras elecciones, gustos y relaciones están profundamente influidas por quienes consideramos modelos a seguir. A través de la creación del collage, queda claro que no se trata solo de figuras admiradas, sino de un entramado de relaciones qué define nuestra forma de pensar, sentir y actuar. Entendemos ahora que no deben ser solo los que nos impulsan a crecer, sino también los que nos desafían, nos incomodan y nos llevan a revisar nuestras propias limitaciones. Los referentes actúan como espejos, reflejando lo que admiramos y, a la vez, orientándonos sobre lo que queremos ser.


¿Que pasa cuando nuestro referentes cambian? Al observar esté ciclo, podemos preguntarnos: ¿Estamos preparados para cuestionar o redefinir nuestra identidad cuando nuestras influencias cambian? Quizás el mayor desafio es justamente eso: aceptar el cambio y a aprender a desprendernos de algunos referentes cuando ya no nos representan. Además, si nuestros referentes son tan cruciales para nuestra identidad, ¿qué papel juega la autocrítica en este proceso de formación? ¿Es posible ser consciente de hasta qué punto estamos moldeados por otros, y cómo esto influye en nuestras decisiones futuras?

Son piezas clave en la construcción de nuestra identidad, pero no deben ser vistas como destinos finales, sino como guías en constante evolución. Nos acompañan pero también nos desafían a cuestionarlos y redefinirnos. La verdadera fuerza radica en reconocer que nuestra identidad no está fija, sino en constante transformación, y que somos nosotras quienes, de manera consciente, decidimos qué dejamos atrás y qué seguimos integrando. 


Cómo grupo llegado a “deducir” qué los referentes son una parte integral de nuestra construcción personal y profesional, pero el desafío es entender que, aunque nos influencian, no nos determinan. Los referentes funcionan más como un espejo de las experiencias que nos llevaron a donde estamos.  Es esencial mantener una mirada crítica y reflexiva sobre quiénes elegimos como referentes y por qué, reconociendo que nuestra identidad es un proceso en constante evolución. Concluimos pensando que los referentes son los que nos ayudar a crecer, son parte de la base principal de nuestra construcción como diseñadoras, pero nosotras debemos estar atentas a decidir cuando cambian, cuando agrego, o elimino, pero siempre de una manera consciente; estamos en constante cambio y evolución, y nuestros referentes evolucionan con nosotras.

Los referentes representan posibilidades de lo que podríamos llegar a ser. En la medida en que florecen en nosotras, nos invitan a seguir explorando nuestra creatividad, a aprender de ellos, y a superar los límites que hoy conocemos. Al abrazar y tomar la idea de los referentes como un punto de partida y no un destino, aceptamos el cambio como parte natural de nuestro crecimiento. No son un destino al que debemos llegar, sino un mapa que seguimos mientras crecemos, así como armamos en el collage inconscientemente el mapa de nuestro recorrido por la universidad. Y mientras seguimos creciendo, podemos elegir con mayor conciencia. Al hacerlo, seguimos creciendo, adaptándonos y explorando nuevas posibilidades, siempre con la libertad de reescribir nuestro propio camino.


Proceso






Grecco Karen

Alonso Rehor, Victoria

Gil Agustina

Luz Lassalle

Valentina Soto

Caicaguare Indriany

Comentarios

Entradas populares de este blog

CAICAGUARE TOVAR, Indriany - CLASE 12

  RESONANCIA “La idea de resonancia impone no hacer foco en una experiencia particular…” Escribo sin pensar ¿Qué es escribir sin pensar? Creo que siempre pensamos, incluso dormidos.  ¿Soñar no es una forma de pensar? Estás generando ideas.  ¿”Soñar” es igual a “Ideas”? Yo creo que, de alguna forma, sí. Siempre pienso, incluso cuando no pienso, pienso que no pienso. Es muy extraño ser siempre consciente, lo único inconsciente es mantenerte vivo, hablando sobre el organismo y eso que el cerebro hace automáticamente. ¿Cuándo morimos pensamos que morimos? Creo que hay una conciencia de eso ¿Qué tipo de diseñador quiero ser? ¿Quiero ser diseñador? No sé si quiero diseñar, quiero hacer lo que quiero hacer, y ahora no quiero diseñar, quizás más adelante, en el futuro. Ahora quiero otras cosas, un poco más complejas.  Como ser feliz  ¿Ser feliz es un objetivo? Pero… si ser feliz es un objetivo, ¿Cómo lo logró? ¿Debo hacer algo para eso? ¿Diseñar me dará felicidad? Ser f...

CASADO, Sofía - CLASE 1

  Quién es yo Yo es un ente que vive y tiene la necesidad de experimentar para sentirse viva. Desde lo aventurero a lo personal y a lo académico, yo es una búsqueda constante de encuentro conmigo. Siempre piensa que se encuentra estable pero que hay más . Más conocimiento, más por ver y más por vivir. La frase “ser viajero, no turista” resonó en mí. Cómo siempre intento “vivir”, sintiendo que a veces paso por alto una situación sin hacerlo. Como siempre necesito más pero a la vez estoy conforme con mi situación momentánea. Mi yo ambicioso que no quiere perderse nada y que al mismo tiempo siente perderse todo. Me veo desde afuera y veo como mi ser pasa el día siguiendo un cronograma al que todo llega pero por poco se le escapa. Completo mi rutina de experiencias distintas, llenando los casilleros de la agenda de actividades diversas que vacilan entre estudio, ejercicio y actividades sociales, dejando de lado momentos de autoconocimiento como el mismo de reflexión. Me ví des...

SOTO, Valentina - Clase 12

Cómo el entorno y los espacios influyen en mi proceso como diseñadora, y cómo esa influencia puede ser más poderosa cuando me animo a soltar el control. Me doy cuenta de que a menudo busco tener todo definido y claro, casi como si ese control me diera una seguridad que necesito, tal vez por miedo a que mis ideas no sean lo suficientemente fuertes o a que no se vean como espero. Esto me hace pensar si, al querer mantener todo tan estructurado, estoy en realidad limitando algo importante dentro de mí, una conexión o un impulso creativo que podría enriquecer mi trabajo de maneras inesperadas. Pensé en cómo, cuando realmente me dejo llevar, empiezan a surgir conexiones que no había previsto y que al final terminan dándole un sentido más auténtico a lo que estoy haciendo. En esos momentos que todo fluye, siento que lo que hago no está desconectado de mi entorno, sino que es una extensión de eso. Me doy cuenta de que hay lugares que me inspiran y que, al estar en sintonía con ellos, la creat...