Ir al contenido principal

SOTO, Valentina - CLASE 3

 El poder de las palabaras es algo que está siempre presente, pero quizás uno en su día a día, en toda su rutina y corrida, no se da cuenta del impacto que puede llegar a generar o tener en uno. Los silencios, las frases, las formas, los tonos, quién lo dice, son cosas que normalmente uno no presta atención, pero definitivamente es algo que a partir de ahora tengo en cuenta, tanto para mi como para otros. 

El debate en nuestro grupo fue realmente interesante, dado que somos de distintas carreras, y con otras compartimos la misma, sin embargo nos encontramos tanto en situaciones parecidas como en otras no tanto. Todas coincidimos en que el CBC, el inicio de la formación a nuestra profesión, fue el que más impacto tenía. Eramos mucho más chicas, recién empezabamos, y lo que decía otro era palabra santa, automáticamente cambiabas lo que había propuesto otro, por la mera falta de confianza o criterio.

En todo este ida y vuelta sobre frases, épocas de la carrera, dudas y debates, estuvimos constantemente negociando entre nosotras, sin ser conscientes. Efectivamente nosotras estabamos haciendo lo mismo de lo cuál hablabamos, ejerciendo el poder de las palabras. Poniendonos de acuerdo unas con otras, o difiriendo en otras cuestiones, coincidiendo en que una carrera es más dura que otra, cómo nuestros profesores nos marcan, cómo pueden no hacerlo, todo esto hablado en ese tiempo incluyo emociones y reflexiones. 

Todo lo debatido me lleva a pensar en la cantidad de situaciones en las que una palabra pudo haberme afectado tanto en mi proceso de diseño como en mi vida cotidiana, y me pregunto cuántas veces habre hecho yo lo mismo sin querer con otra persona. Me sorprende lo rápido que puede hacerte cambiar de parecer una palabra o un silencio, cómo a veces uno se cuestiona lo propio solamente por algo del otro.

La verdad es que en la vida cotidiana pasa lo mismo. A veces, una palabra puede alegrarte el día o, por el contrario, dejarte pensando en lo que dijiste o hiciste. Me hace reflexionar sobre cuántas veces, sin querer, he impactado a alguien con algo que dije. ¿Cuántas veces habré tirado una frase y no me di cuenta de que afectó a alguien de una manera que no imaginaba? Eso me hace querer ser más consciente de mis palabras. ¿Por qué nos cuesta tanto darnos cuenta del poder de las palabras en medio de nuestra rutina? Quizás es porque, al estar tan inmersos en nuestras tareas, nos olvidamos de cómo hasta lo más mínimo puede influir en nuestro día o en el de los demás. La verdad, ahora que lo pienso, no es solo una cuestión de falta de tiempo o de distracción, sino de cuánta atención ponemos en lo que nos rodea. ¿Cuántas veces habré pasado por alto algo significativo por no parar a escuchar con detenimiento?

Asimismo, al poner sobre la mesa las distintas frases me hizo recorrer de nuevo el trayecto que transcurrí estos años en FADU. Cuántas de ellas me marcaron, me marcan al día de hoy e influyeron completamente en quién soy como diseñadora al día de hoy, creería que la mayoría de una buena manera, ya que a esta altura decido qué cosas me ayudan a mi a crecer como profesional y cuales no me suman en absoluto. Pretendo, a partir de esto, ser más cuidadosa a la hora de ejercer mis palabras para con otro.

¿Qué es lo que hace que algunas palabras se nos graben y otras no? Creo que tiene que ver con el momento en el que llegan, con cómo estamos emocionalmente y con lo que necesitamos escuchar. Esas frases que aún recuerdo seguramente tocaron algo profundo en mí, y ahora me doy cuenta de que soy yo quien decide qué palabras elijo conservar y cuáles dejar atrás.

Al final, es un recordatorio de que tanto en el diseño como en las relaciones, las palabras y los silencios cuentan. Son herramientas poderosas que pueden construir o destruir. Por eso, tal vez valga la pena pensar más en cómo nos expresamos y cómo recibimos lo que nos dicen. Cada conversación puede ser una oportunidad de crecimiento o, por el contrario, un tropiezo. Creo que ser más consciente de mis palabras, cuidar lo que digo, y también darme la libertad de elegir qué impacto me permito recibir de otros, son formas de aprovechar el verdadero poder que tienen. Cada conversación es una oportunidad de construcción o de aprendizaje.

Comentarios

  1. N+
    Me pareció interesante tu escrito, tenés una mirada propia y reflexionas sobre tus pensamientos. Me hubiera gustado leer un poco más sobre cuales son esas palabras o frases que sentís que en algún momento de tu carrera te afectaron de buena o mala manera (párrafo 4), quizás poner un ejemplo de una situación vivida o contar alguna de las frases que compartiste en la clase.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

CAICAGUARE TOVAR, Indriany - CLASE 12

  RESONANCIA “La idea de resonancia impone no hacer foco en una experiencia particular…” Escribo sin pensar ¿Qué es escribir sin pensar? Creo que siempre pensamos, incluso dormidos.  ¿Soñar no es una forma de pensar? Estás generando ideas.  ¿”Soñar” es igual a “Ideas”? Yo creo que, de alguna forma, sí. Siempre pienso, incluso cuando no pienso, pienso que no pienso. Es muy extraño ser siempre consciente, lo único inconsciente es mantenerte vivo, hablando sobre el organismo y eso que el cerebro hace automáticamente. ¿Cuándo morimos pensamos que morimos? Creo que hay una conciencia de eso ¿Qué tipo de diseñador quiero ser? ¿Quiero ser diseñador? No sé si quiero diseñar, quiero hacer lo que quiero hacer, y ahora no quiero diseñar, quizás más adelante, en el futuro. Ahora quiero otras cosas, un poco más complejas.  Como ser feliz  ¿Ser feliz es un objetivo? Pero… si ser feliz es un objetivo, ¿Cómo lo logró? ¿Debo hacer algo para eso? ¿Diseñar me dará felicidad? Ser f...

SOTO, Valentina - Clase 12

Cómo el entorno y los espacios influyen en mi proceso como diseñadora, y cómo esa influencia puede ser más poderosa cuando me animo a soltar el control. Me doy cuenta de que a menudo busco tener todo definido y claro, casi como si ese control me diera una seguridad que necesito, tal vez por miedo a que mis ideas no sean lo suficientemente fuertes o a que no se vean como espero. Esto me hace pensar si, al querer mantener todo tan estructurado, estoy en realidad limitando algo importante dentro de mí, una conexión o un impulso creativo que podría enriquecer mi trabajo de maneras inesperadas. Pensé en cómo, cuando realmente me dejo llevar, empiezan a surgir conexiones que no había previsto y que al final terminan dándole un sentido más auténtico a lo que estoy haciendo. En esos momentos que todo fluye, siento que lo que hago no está desconectado de mi entorno, sino que es una extensión de eso. Me doy cuenta de que hay lugares que me inspiran y que, al estar en sintonía con ellos, la creat...

GRUPO 4 - CLASE 9

 Los casos El caso del "Dogma 95"  Dogma 95 fue un movimiento cinematográfico creado en 1995 en Dinamarca (Copenhague) por los cineastas Lars von Trier y Thomas Vinterberg ,  quienes buscaban romper con las convenciones del cine comercial y las grandes producciones hollywoodenses.   En ese momento, el cine estadounidense estaba dominado por películas de gran escala y éxitos de taquilla, lo que impulsó a Von Trier y Vinterberg a proponer una alternativa radical que promoviera la simplicidad. Además, con el auge del cine independiente, Dogma 95 encontró un terreno sólido para desarrollarse en Europa. El 13 de marzo de 1995, varios directores se reunieron en París para participar en un acto conmemorativo por el centenario del cine. Entre los oradores estaba Lars von Trier, quien minutos antes de su presentación distribuyó folletos al público que contenían el manifiesto del Dogma 95, anunciando oficialmente los principios y objetivos de este movimiento cinematográfico....