Ir al contenido principal

SOTO, Valentina - CLASE 6

La pluralidad de formas de pensar es lo que nos permite abordar el diseño desde distintos puntos de vista, y eso es lo que le da profundidad a cualquier proyecto. Aunque en clase hablamos de ocho tipos de pensamiento, me parece que ocho son pocos. Si me pongo a analizarlo más, estoy segura de que dentro de cada uno de esos modos se pueden desglosar más. Es como si cada tipo de pensamiento tuviera varias ramificaciones. Entonces, me pregunto: ¿cuántos modos de pensar realmente uso? ¿Cuáles aplico a diario, y cuáles en mi proceso de diseño? ¿Uso los mismos en mis proyectos de la universidad que en el trabajo?

Después de la clase, me di cuenta de que no solo uso el pensamiento lógico o técnico, que al principio creía que eran los más comunes en mí. ¿En qué momento empiezo a usar el pensamiento intuitivo o emocional sin darme cuenta? ¿Puedo identificar cómo el pensamiento emocional cambia mi enfoque sobre un proyecto? A medida que lo analizo, noto que mi proceso recorre casi todos estos modos de pensar, incluso aunque no los use de manera lineal. ¿Cómo influye esta mezcla de pensamientos en la resolución final del proyecto? No es como que sigo un "paso a paso" para diseñar, pero sí creo que tanto en el trabajo como en la universidad tiendo a usar una mezcla de pensamientos muy similar. Puedo notar, a lo largo de este año, que mis modos de  pensar fueron distintos los de los años anteriores,  quizás influenciada por las emociones y nervios de recibirme. Curiosamente, hoy me encontré reflexionando sobre esto saliendo de una clase de diseño, ¿cuándo cambiaron mis modos de pensar a la hora de idear un proyecto? ¿cuáles son las razones? ¿puedo volver al modo que tenía antes? Siento que esta vez fui menos intuitiva, y más emocional.

Sobre esto de la linealidad, a veces se habla del proceso creativo como si fuera algo cronológico, una serie de pasos: primero conceptualizas, después bocetas, luego ejecutas el diseño, y finalmente lo entregas. Quizás, en la superficie puede parecer que funciona así. Pero cuando me detengo a observar mi propio proceso, noto que es mucho menos estructurado y más caótico de lo que se cree. ¿Por qué parece que necesitamos estructurar tanto el proceso de diseño? Quizás estamos acostumbrados diariamente a tener una rutina y una manera de hacer las cosas, cuando no lo tenemos sentimos que el caos se come y lleva todo. Creo que el pensamiento, en mi caso, es lo que guía todo el proyecto. No sigue un camino recto. se entrelaza, se cruza, muta, se ajusta a medida que avanzo. ¿Este caos está realmente guiado por un proceso de pensamiento claro, o simplemente es el resultado de una interacción espontánea de ideas?

Lo que quiero decir es que, a medida que diseño, los pensamientos se comunican entre sí. ¿Cómo puedo ser más consciente de esta comunicación entre pensamientos, y utilizarla de manera más eficiente? A veces me hacen retroceder para volver a una idea que ya había descartado, pero ahora la veo desde otra perspectiva. El caos de ideas, de pensamientos que se chocan, es lo que enriquece el proceso creativo. Este ir y venir de ideas, sin un orden exacto, es lo que le da vida al proyecto.

No creo que el proceso creativo sea un camino de "A a B", sino más bien una especie de red donde los pensamientos se cruzan, vuelven, se transforman y se enriquecen mutuamente. Y eso es lo que hace que el proyecto evolucione. Por ejemplo, cuando tengo una entrega, a veces mi cuerpo entra en piloto automático, y ahí es donde aparece el pensar corporal, en el que me siento y trabajo durante horas sin darme cuenta de que tengo hambre o que necesito descansar. Pero, al mismo tiempo, mi mente puede estar en el pensar místico, recurriendo a esas pequeñas manías que tengo, como tomar un café o salir a caminar, para desbloquearme creativamente. Al final, todo ese caos de pensamientos me permite ver el diseño desde diferentes ángulos. 

Lo más interesante de todo esto es que el pensamiento es el verdadero punto de partida de cualquier proyecto. No importa qué software o técnicas uses, lo que define realmente el diseño es la mezcla de pensamientos que lo respaldan. ¿De qué manera el software y las herramientas afectan mi proceso de pensamiento? Quizás, en lugar de ver las herramientas como algo separado, debería considerarlas parte de la forma en que pienso y resuelvo los problemas. El pensar no es solo una etapa dentro del proceso, es lo que guía todo, desde la primera idea hasta el último detalle. Incluso cuando ya parece que el proyecto está listo, sigo evaluando y haciendo ajustes.

En resumen, el diseño no es solo cuestión de seguir pasos o aplicar técnicas. Es un proceso que depende mucho de cómo mezclamos los distintos tipos de pensamiento. ¿Qué tipo de pensamientos estoy menos dispuesta a usar, y cómo puedo empezar a integrarlos más en mi proceso creativo? Y esa mezcla no solo mejora el resultado final, sino que también hace que el proceso sea más interesante y nos ayude a ver los desafíos creativos de una manera nueva. Como diseñadora, esa variedad de formas de pensar es mi mayor recurso, y es lo que me permite enfrentar cada proyecto con una mirada más fresca.




Considero que mi análisis no necesita más profundidad, ahondé mucho en este tema porque me pareció sumamente interesante.



Comentarios

  1. N+
    Realizas un buen análisis conceptual. Cumples con los parámetros, incluso logras resignificar. Podrías entrelazar con conceptos que ya hemos visto en la cursada, que en mi opinión sumarian a tu análisis.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

CAICAGUARE TOVAR, Indriany - CLASE 12

  RESONANCIA “La idea de resonancia impone no hacer foco en una experiencia particular…” Escribo sin pensar ¿Qué es escribir sin pensar? Creo que siempre pensamos, incluso dormidos.  ¿Soñar no es una forma de pensar? Estás generando ideas.  ¿”Soñar” es igual a “Ideas”? Yo creo que, de alguna forma, sí. Siempre pienso, incluso cuando no pienso, pienso que no pienso. Es muy extraño ser siempre consciente, lo único inconsciente es mantenerte vivo, hablando sobre el organismo y eso que el cerebro hace automáticamente. ¿Cuándo morimos pensamos que morimos? Creo que hay una conciencia de eso ¿Qué tipo de diseñador quiero ser? ¿Quiero ser diseñador? No sé si quiero diseñar, quiero hacer lo que quiero hacer, y ahora no quiero diseñar, quizás más adelante, en el futuro. Ahora quiero otras cosas, un poco más complejas.  Como ser feliz  ¿Ser feliz es un objetivo? Pero… si ser feliz es un objetivo, ¿Cómo lo logró? ¿Debo hacer algo para eso? ¿Diseñar me dará felicidad? Ser f...

CASADO, Sofía - CLASE 1

  Quién es yo Yo es un ente que vive y tiene la necesidad de experimentar para sentirse viva. Desde lo aventurero a lo personal y a lo académico, yo es una búsqueda constante de encuentro conmigo. Siempre piensa que se encuentra estable pero que hay más . Más conocimiento, más por ver y más por vivir. La frase “ser viajero, no turista” resonó en mí. Cómo siempre intento “vivir”, sintiendo que a veces paso por alto una situación sin hacerlo. Como siempre necesito más pero a la vez estoy conforme con mi situación momentánea. Mi yo ambicioso que no quiere perderse nada y que al mismo tiempo siente perderse todo. Me veo desde afuera y veo como mi ser pasa el día siguiendo un cronograma al que todo llega pero por poco se le escapa. Completo mi rutina de experiencias distintas, llenando los casilleros de la agenda de actividades diversas que vacilan entre estudio, ejercicio y actividades sociales, dejando de lado momentos de autoconocimiento como el mismo de reflexión. Me ví des...

SOTO, Valentina - Clase 12

Cómo el entorno y los espacios influyen en mi proceso como diseñadora, y cómo esa influencia puede ser más poderosa cuando me animo a soltar el control. Me doy cuenta de que a menudo busco tener todo definido y claro, casi como si ese control me diera una seguridad que necesito, tal vez por miedo a que mis ideas no sean lo suficientemente fuertes o a que no se vean como espero. Esto me hace pensar si, al querer mantener todo tan estructurado, estoy en realidad limitando algo importante dentro de mí, una conexión o un impulso creativo que podría enriquecer mi trabajo de maneras inesperadas. Pensé en cómo, cuando realmente me dejo llevar, empiezan a surgir conexiones que no había previsto y que al final terminan dándole un sentido más auténtico a lo que estoy haciendo. En esos momentos que todo fluye, siento que lo que hago no está desconectado de mi entorno, sino que es una extensión de eso. Me doy cuenta de que hay lugares que me inspiran y que, al estar en sintonía con ellos, la creat...