El caso del cine surrealista
Breve contextualización
El surrealismo, como movimiento artístico, surgió en la década de 1920 como respuesta a las profundas transformaciones sociales, políticas y culturales que marcaron el período de la posguerra de la Primera Guerra Mundial. Como es conocido, la guerra generó un fuerte desencanto con los valores tradicionales y racionales que habían dominado hasta entonces.¿Irracionalidad como respuesta a la aparente “racionalidad”? ¿Qué es lo racional? ¿Es modélico pensar el racionalidad e irracionalidad? En este contexto, un grupo de artistas e intelectuales buscaron nuevas formas de representar “la realidad”. Se volcaron a liberar el inconsciente (inspirado por la teoría del psicoanálisis de Freud) y explorar lo imaginativo y lo onírico de los sueños, en contraposición a la razón y el orden que habían desencadenado en la guerra.
En 1924, André Breton publicó el Manifiesto Surrealista, que marcó el inicio de este movimiento artístico de vanguardia, y cineastas como Luis Buñuel y Salvador Dalí, con obras como Un perro andaluz (1929), llevaron estos principios al cine. Estas primeras películas surrealistas trajeron como novedad su falta de trama lineal, el uso de imágenes perturbadoras y la fusión de lo real con lo fantástico y la ensoñación.
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El cine surrealista como caso
¿Qué es un caso? Según la RAE es un “acontecimiento”, un “suceso notorio”, un “relato popular de una situación, real o ficticia que se ofrece como ejemplo”. ¿Por qué es asociado muchas veces con hechos delictivos o criminales?
Podríamos decir que el cine surrealista se consagró como un caso relevante en la historia del cine por su capacidad para liberar la imaginación de los límites impuestos por las narrativas clásicas de la época. ¿Surge así un nuevo modelo? Además instaló una estética visual única, con imágenes poéticas y extrañas, y con un gran énfasis en la exploración psicológica y emocional tanto de los personajes como de los realizadores. Un perro andaluz, por ejemplo, surgió de la fusión de dos sueños. Dalí le relató a Buñuel que había soñado con hormigas que se movían sobre sus manos, mientras que Buñuel había soñado con una navaja que partía la luna en dos.
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El cine surrealista en mi proceso de diseño
El cine surrealista no solo dejó una huella profunda en la historia del cine al abrir las puertas a nuevas formas expresivas, sino que también influyó e influye diariamente y de manera significativa en mi propio proceso creativo. Muchas de mis ideas surgen en ese umbral entre la vigilia y el sueño. Cuando me estoy por quedar dormida y mi cabeza se va apagando, extrañamente experimento lo que podría decir que es un estado de lucidez; aparece un flujo de imágenes, sonidos, ideas y pensamientos que circula sin que yo misma le de permiso. Es como si lo irracional y lo subconsciente tomaran el control, y generaran ideas que raramente me aparecen cuando estoy despierta. ¿Qué es el sueño? ¿Un pensamiento inconsciente? ¿Por qué es distinto al pensamiento consciente? ¿Por qué decimos mi sueño es ser...? ¿Es algo que no se puede concretar o materializar? Si hay veces que los sueños parecen más reales que la realidad...
Por otro lado, muchos de mis sueños se convierten, a diario, en una gran fuente de inspiración. A veces son simplemente disparadores, mientras que otras veces son ideas completamente formadas. Para no perder ninguna de estas ideas, tengo un bloc de notas en mi celular donde voy registrando los sueños apenas me despierto, una práctica constante que me permite traducir esas ideas de ensoñación en posibles proyectos creativos. Esto se trata de mi propio pensamiento místico.
El cine surrealista influyó notablemente en mi proyecto actual: mi tesis universitaria. En ella, estoy trabajando en una película que utiliza al surrealismo para metaforizar la idea del duelo, y a través de este proceso surgen seres extraños como los que habitan en nuestros sueños. Entre ellos, un molusco que habla, una representación de cómo el surrealismo permite expresar la realidad y la cotidianeidad de una forma única. Qué más único que los mil y un sueños que cada uno puede tener…
En definitiva, considero que como diseñadores es fundamental estar atentos y pendientes a este tipo de pensamiento, en los que surgen ideas espontáneas, y que suelen ser muy imaginativas y auténticas. Creo que es importante no subestimar nuestros propios sueños por más extraños y raros que sean. Es justamente en esa extrañeza donde podemos encontrar una mirada propia en el diseño.
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El manifiesto surrealista
Información obtenida de https://proyectoidis.org/manifiesto-surrealista/
“En 1924, André Breton, (Francia 1896 – 1966), firmaba el primer Manifiesto del Surrealismo, donde se precisaba el intento de los surrealistas para salir de los rígidos esquemas de la razón y de la observación realista de los hechos para buscar significados ulteriores y vínculos más auténticos con las profundidades del yo. Apoyándose en los descubrimientos freudianos, se tendió a examinar el mundo de los sueños el proyecto de una reconstrucción integral de la personalidad”.
André Breton definía al surrealismo como: “automatismo psíquico puro por cuyo medio se intenta expresar verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo, el funcionamiento real del pensamiento. Es un dictado del pensamiento, sin la intervención reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral” (Manifiesto del surrealismo, 1924).
Link al manifiesto completo:

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