Manifiesto: contemplar el mundo.
Abogamos por el uso del diseño de una manera consistente y responsable, respondiendo a las necesidades socioambientales. El diseñador debe tener una mirada atenta al mundo en el que vive, entender las problemáticas para convertirlas en piezas que generen conciencia y produzcan un cambio en la mirada del espectador. Usar al diseño como camino para mostrar las cosas que no se muestran, lo que el poder invisibiliza y a partir de eso crear obras que no sean indiferentes a la realidad.
Problema detonante: ¿Cuál es mi aporte al mundo a través del diseño?
Doctrina de sentido: Manifiesto a favor del uso del diseño como agente de cambio productivo. “Cuando te miro, me mirás y nos miramos”.
Propósitos: Usar al diseño como una herramienta transformadora. Mostrar mi mirada conmocionada, mostrar una realidad que está en silencio/oculta para que los demás la perciban y dejen de ser ingenuos.
Programa de acción:
Mirar: Aprender a ver y mirar, a través de la observación. Aprender a mirar al mundo con ojos atentos, estar alerta.
Pensamiento crítico: ¿Qué hago con lo que miro? Tomarse el tiempo para pensar, detectar e identificar las posibles soluciones a ese problema descubierto. No quedarse en el molde, tomar acción a través del arte.
Posicionarse: No callar lo que hay que decir, ser fiel a los intereses y pensamientos personales, tener una mirada propia de la problemática, para mostrar y crear la reflexión personal.
Diseñar el mundo: Tener claro el rol que debo tener como diseñador, definir cuál será el impulso y el espíritu que la obra va a reflejar.
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Un manifiesto es una posición de un sujeto en un contexto, esa posición parte de un problema detonante que quiere buscar una respuesta, y necesita ser expresado, ser manifestado.
Mi manifiesto surgió a partir de pensar cómo puedo aportar mi granito de arena a la mejora y el avance del mundo a través del diseño gráfico. Cada vez que veo bosques quemados, glaciares cayendo, animales sufriendo, más contaminación, pienso en querer visibilizar aquellas situaciones que atormentan nuestra vida de manera secreta, la decadencia del ambiente está cada vez más cerca y es poco visibilizado. Creo firmemente que el diseño gráfico es una herramienta muy poderosa y para estos temas usarla es importante.
En las lecturas hay un texto que habla sobre la observación de nuestro alrededor y mostrarlo/hacerlo visible de forma creativa:
“La facultad de crear nunca se nos da sola. Va acompañada del don de observación.
El verdadero creador se conoce en que encuentra siempre en derredor, en las cosas más comunes y humildes, elementos dignos de ser notados. No le es necesario un paisaje bonito; no le es preciso tampoco rodearse de objetos raros o preciosos. No tiene necesidad de correr a la búsqueda del descubrimiento, porque lo tiene siempre al alcance de la mano. Le bastará echar una mirada alrededor. Lo conocido, lo que está en todas partes es lo que solicita su atención. El menor accidente le retiene y dirige su operación. Si el dedo resbala lo notará, y oportunamente sacará provecho de este imprevisto que le ha sido revelado por una falla. Pero el accidente no se crea: se le observa para inspirarse. Es quizá, la única cosa que nos inspira.” [HEU, Lecturas | I. Stravinsky, Poética]
Me pareció interesante, de este fragmento, pensar que lo que pasa a mí alrededor es mí inspiración, por más que sean cosas hirientes o actos horripilantes de otros sujetos, están ahí y algo tengo que hacer, no puedo ser ingenua. Con este hilo de pensamiento, una de mis referentes en la creación de diseño social es la diseñadora gráfica Natalia Volpe; crea afiches con impacto, con sentimiento, con expresión, mostrando la realidad, anclándose en las problemáticas actuales. Tomé este afiche como inspiración para mi manifiesto:
Creo que esta pieza refleja lo que yo aspiro como diseñadora, usar al diseño en combinación con el arte para crear impacto y conciencia social, donde mirar es primordial.
Diseñar para la vida, diseñar para luchar, diseñar para no callar.

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