Ir al contenido principal

ALONSO REHOR, Victoria - CLASE 12


Resonancia

 

Hace varios años, cuando todavía estaba en la secundaria, me encontré con una charla Ted en Youtube, casi por accidente. Ahora me doy cuenta de que esa casualidad no era tal; que no estaba “encontrando, sino que lo estaba buscando”, muy posiblemente, sin saberlo. Es paradójico, porque apareció justo cuando me preguntaba qué quería estudiar en la universidad, como si esa charla hubiera llegado justo cuando más la necesitaba.

 

La charla, titulada “Zombies en la escuela”, era presentada por un chico que recién terminaba el secundario. Aunque toda la charla resultaba interesante, hubo una frase en particular con la que resoné profundamente, tal vez porque me sentía identificada. Desde entonces no me la olvidé más. El chico hablaba de una lógica impuesta en el sistema educativo: pizarrón-carpeta-escuela; una cadena de aprendizaje estructurada, rígida, que todos los estudiantes debían seguir sin desviarse ni cuestionar. La enseñanza por acopio. La enseñanza que muy poco deja. La enseñanza que desmotiva. La charla me incomodó mucho porque me di cuenta de que, para mí, esa cadena no se sentía como un camino hacia el conocimiento, sino como una suerte de cárcel, una especie de sistema automatizado que apagaba mi curiosidad en lugar de alimentarla. Todo se volvía rutinario y sin sentido. Una suerte de panóptico que nos terminaba alienando poco a poco. 

 

Estábamos bajo la ilusión de que éramos personas adultas, cuando en realidad no nos cuestionábamos nada. Lo único que realmente interesaba era cuánto plata se gastaba en una fiesta de egresados, porque cuanto más exuberante era todo, más “cool” éramos. Empecé a darme cuenta que el sistema nos había moldeado para ser superficiales y fácilmente influenciables y fue entonces cuando realmente la empecé a pasar mal. Me costaba adaptarme, y poco a poco empecé a discutir con mis compañeros. Esos últimos años fueron una lucha. Yo estaba desconectada. No estaba en sintonía con lo que me rodeaba. Pero, empecé a tomar clases de música, fuera del colegio (qué paradójico que con en la música empecé a resonar :) parece un chiste). Y eso me abrió la ventana a otro mundo. Fue ahí donde sentí que podía sintonizar con algo propio, entender mejor qué me interesaba y qué no, qué quería en mi vida y qué prefería dejar atrás. Me di cuenta de que, hasta entonces, nunca me habían enseñado a "elegir". Siempre había existido una única opción. Me pregunto si, quizás, para resonar sea necesario tener la libertad de poder elegir, buscar, descubrir y experimentar, y si eso es algo que también hay que aprender. 

Todo eso cambió cuando empecé la facultad; ahí fue cuando por primera vez tomé una verdadera decisión. Creo que en la facultad empecé a "resonar" realmente. Otro espacio, otra gente, otros valores, otras experiencias. Y a poder conceptualizarlo, recién ahora. No siempre resueno, a veces, quizás. Y no creo que esa resonancia se limite solamente a los conceptos teóricos o prácticos. Siento que uno puede resonar con una persona, con un lugar, con un momento, con una historia. Un profesor, un aula, un compañero... y en cada una de esas resonancias hay un aprendizaje. ¿Será por esto que tenemos referente y modelos? Porque hay algo en ellos con lo que resonamos…

 

Me gusta pensar que, a veces, nuestra frecuencia interna se alinea con otra, como si se sintonizaran sin necesidad de palabras. Que esas frecuencias que nos alcanzan resuenan dentro de nosotros como sonidos graves, que vibran en el esternón, haciéndonos sentir una conexión. También me pregunto si algún día se apagarán. Si dejaremos de sentirlas. Si nos olvidaremos. ¿Existirá una forma de retenerlas? ¿De conservarlas? Quizás debamos crear una especie de caja de resonancia, para que esas vibraciones encuentren su espacio y permanezcan. Quizás son esas resonancias las que disparan pensamientos. Tal vez sean esos impulsos externos, invisibles, los que realmente ponen en movimiento la máquina de nuestra cabeza. Quizás debemos estar más atentos y entender por qué y cuándo resonamos. Tal vez aprender a escuchar esas frecuencias, a dejarnos atravesar por ellas, sea parte esencial del proceso de diseño. 






 

Comentarios

Entradas populares de este blog

CAICAGUARE TOVAR, Indriany - CLASE 12

  RESONANCIA “La idea de resonancia impone no hacer foco en una experiencia particular…” Escribo sin pensar ¿Qué es escribir sin pensar? Creo que siempre pensamos, incluso dormidos.  ¿Soñar no es una forma de pensar? Estás generando ideas.  ¿”Soñar” es igual a “Ideas”? Yo creo que, de alguna forma, sí. Siempre pienso, incluso cuando no pienso, pienso que no pienso. Es muy extraño ser siempre consciente, lo único inconsciente es mantenerte vivo, hablando sobre el organismo y eso que el cerebro hace automáticamente. ¿Cuándo morimos pensamos que morimos? Creo que hay una conciencia de eso ¿Qué tipo de diseñador quiero ser? ¿Quiero ser diseñador? No sé si quiero diseñar, quiero hacer lo que quiero hacer, y ahora no quiero diseñar, quizás más adelante, en el futuro. Ahora quiero otras cosas, un poco más complejas.  Como ser feliz  ¿Ser feliz es un objetivo? Pero… si ser feliz es un objetivo, ¿Cómo lo logró? ¿Debo hacer algo para eso? ¿Diseñar me dará felicidad? Ser f...

CASADO, Sofía - CLASE 1

  Quién es yo Yo es un ente que vive y tiene la necesidad de experimentar para sentirse viva. Desde lo aventurero a lo personal y a lo académico, yo es una búsqueda constante de encuentro conmigo. Siempre piensa que se encuentra estable pero que hay más . Más conocimiento, más por ver y más por vivir. La frase “ser viajero, no turista” resonó en mí. Cómo siempre intento “vivir”, sintiendo que a veces paso por alto una situación sin hacerlo. Como siempre necesito más pero a la vez estoy conforme con mi situación momentánea. Mi yo ambicioso que no quiere perderse nada y que al mismo tiempo siente perderse todo. Me veo desde afuera y veo como mi ser pasa el día siguiendo un cronograma al que todo llega pero por poco se le escapa. Completo mi rutina de experiencias distintas, llenando los casilleros de la agenda de actividades diversas que vacilan entre estudio, ejercicio y actividades sociales, dejando de lado momentos de autoconocimiento como el mismo de reflexión. Me ví des...

SOTO, Valentina - Clase 12

Cómo el entorno y los espacios influyen en mi proceso como diseñadora, y cómo esa influencia puede ser más poderosa cuando me animo a soltar el control. Me doy cuenta de que a menudo busco tener todo definido y claro, casi como si ese control me diera una seguridad que necesito, tal vez por miedo a que mis ideas no sean lo suficientemente fuertes o a que no se vean como espero. Esto me hace pensar si, al querer mantener todo tan estructurado, estoy en realidad limitando algo importante dentro de mí, una conexión o un impulso creativo que podría enriquecer mi trabajo de maneras inesperadas. Pensé en cómo, cuando realmente me dejo llevar, empiezan a surgir conexiones que no había previsto y que al final terminan dándole un sentido más auténtico a lo que estoy haciendo. En esos momentos que todo fluye, siento que lo que hago no está desconectado de mi entorno, sino que es una extensión de eso. Me doy cuenta de que hay lugares que me inspiran y que, al estar en sintonía con ellos, la creat...