Ir al contenido principal

SOTO, Valentina - Clase 11

A medida que avanzo en la profesión de diseño, me encuentro pensando cada vez más en los distintos actores que influyen en mi camino y son ajenas a mi. En el diseño, el “juego social” no se limita a lo que creo, sino que abarca a todas las personas y entornos que condicionan mis decisiones. ¿Quiénes son los actores principales que guían o moldean mi carrera como diseñadora? Al mirar mi recorrido, me doy cuenta de que hay profesores, colegas, clientes e incluso el propio mercado que, de una forma u otra, dejan una huella en mi forma de trabajar y de ver el diseño. Pero a veces siento que, en este juego, mi identidad corre el riesgo de diluirse. ¿Cómo encuentro un equilibrio entre esas influencias externas y mi propia visión?

Uno de los actores más fuertes en mi formación fueron mis profesores, quienes no solo me enseñaron técnicas, sino también una manera de ver el diseño. Cada comentario, cada devolución y cada expectativa moldearon la forma en que me enfrento a los proyectos. ¿Será posible que algunas de sus ideas hayan quedado tan grabadas en mí que, a veces, limite mis propias ideas? Me doy cuenta de que su influencia es como una guía, pero también puede transformarse en una estructura que me impida explorar libremente. Es como si hubiera una “versión ideal” de diseñadora que se espera de mí, y a veces me pregunto si me esfuerzo más en cumplir con esa imagen que en descubrir mi propio enfoque.


¿Cuánto de lo que aprendí de mis profesores sigue siendo útil y cuánto debería cuestionar?

Quizás este sea uno de los desafíos principales, aprender a reconocer qué de esas enseñanzas sigue siendo fundamental y qué es solo un reflejo de su visión. No todo consejo debe aplicarse siempre, cada proyecto es una oportunidad para probar mis propias ideas y reinterpretar lo aprendido.


Además, están los clientes, que tienen sus propios gustos, necesidades y expectativas. Al final, ellos son quienes consumen y valoran el trabajo, quienes validan mi diseño o lo critican. ¿Hasta qué punto me estoy dejando llevar por la necesidad de complacer a un cliente y dejando de lado lo que me gustaría comunicar? A veces pienso que al cumplir con lo que otros piden, pierdo un poco de la visión personal que me gustaría desarrollar. Al mismo tiempo, me pregunto si existe la posibilidad de llegar a un punto intermedio, un espacio donde el cliente y yo podamos construir algo juntos, que refleje tanto sus necesidades como mi identidad como diseñadora. ¿Será que, en este juego de concesiones, puedo mantener un estilo único y reconocible? ¿Cómo puedo asegurarme de que cada proyecto conserve una parte de mi identidad, incluso cuando trabajo para un cliente? Quizás la clave esté en aprender a negociar y comunicar mi visión al cliente para crear una obra que sea genuina y que mantenga su esencia tanto como la mía.


Mis colegas son otro grupo que cumple un rol importante. Sus críticas y comentarios en clases o en redes sociales, las tendencias que siguen y los estilos que prefieren marcan una especie de “piso” o “ideal” al que parece que todos queremos llegar. ¿Cuántas veces me encontre comparando mi trabajo con el de otros? Me pregunto si es posible encontrar inspiración sin caer en la trampa de la comparación constante, de sentir que tengo que alcanzar el mismo nivel o incluso el mismo estilo que veo en otros. Y me pregunto, también, ¿cuánto de mi identidad real se pierde en ese intento de encajar en lo que parece ser lo “correcto” dentro de nuestra comunidad?


Y no puedo dejar de lado el mercado. Las tendencias y modas del diseño gráfico, las herramientas que usamos y las plataformas en las que mostramos nuestros trabajos, ¿influyen tanto en mi proceso que pierdo autenticidad en la búsqueda de ser relevante? El mercado de diseño parece moverse a una velocidad vertiginosa y, a veces, siento que estoy atrapada en una carrera interminable por aprender lo último, usar la técnica más reciente o seguir el estilo más popular. Esto me hace pensar si, en esta carrera por no quedarme atrás, estoy perdiendo de vista las cosas que realmente me inspiran. ¿Es posible destacar sin seguir cada tendencia, o incluso ir a contracorriente y hacer algo verdaderamente original?


¿Podré ser yo quien influya en el juego social del diseño? En lugar de dejarme llevar completamente por él. ¿Será posible que mi trabajo, algún día, inspire a otros de la misma manera en que tantos diseñadores y actores han influido en mí? Pienso que este es uno de los mayores desafíos de ser diseñadora, aprender a jugar en el campo de los demás, pero sin perder de vista el propio. Al final, creo que el objetivo es encontrar una manera de tomar las influencias externas y transformarlas en algo que realmente resuene conmigo, en algo que tenga la autenticidad que quiero expresar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

CAICAGUARE TOVAR, Indriany - CLASE 12

  RESONANCIA “La idea de resonancia impone no hacer foco en una experiencia particular…” Escribo sin pensar ¿Qué es escribir sin pensar? Creo que siempre pensamos, incluso dormidos.  ¿Soñar no es una forma de pensar? Estás generando ideas.  ¿”Soñar” es igual a “Ideas”? Yo creo que, de alguna forma, sí. Siempre pienso, incluso cuando no pienso, pienso que no pienso. Es muy extraño ser siempre consciente, lo único inconsciente es mantenerte vivo, hablando sobre el organismo y eso que el cerebro hace automáticamente. ¿Cuándo morimos pensamos que morimos? Creo que hay una conciencia de eso ¿Qué tipo de diseñador quiero ser? ¿Quiero ser diseñador? No sé si quiero diseñar, quiero hacer lo que quiero hacer, y ahora no quiero diseñar, quizás más adelante, en el futuro. Ahora quiero otras cosas, un poco más complejas.  Como ser feliz  ¿Ser feliz es un objetivo? Pero… si ser feliz es un objetivo, ¿Cómo lo logró? ¿Debo hacer algo para eso? ¿Diseñar me dará felicidad? Ser f...

CASADO, Sofía - CLASE 1

  Quién es yo Yo es un ente que vive y tiene la necesidad de experimentar para sentirse viva. Desde lo aventurero a lo personal y a lo académico, yo es una búsqueda constante de encuentro conmigo. Siempre piensa que se encuentra estable pero que hay más . Más conocimiento, más por ver y más por vivir. La frase “ser viajero, no turista” resonó en mí. Cómo siempre intento “vivir”, sintiendo que a veces paso por alto una situación sin hacerlo. Como siempre necesito más pero a la vez estoy conforme con mi situación momentánea. Mi yo ambicioso que no quiere perderse nada y que al mismo tiempo siente perderse todo. Me veo desde afuera y veo como mi ser pasa el día siguiendo un cronograma al que todo llega pero por poco se le escapa. Completo mi rutina de experiencias distintas, llenando los casilleros de la agenda de actividades diversas que vacilan entre estudio, ejercicio y actividades sociales, dejando de lado momentos de autoconocimiento como el mismo de reflexión. Me ví des...

SOTO, Valentina - Clase 12

Cómo el entorno y los espacios influyen en mi proceso como diseñadora, y cómo esa influencia puede ser más poderosa cuando me animo a soltar el control. Me doy cuenta de que a menudo busco tener todo definido y claro, casi como si ese control me diera una seguridad que necesito, tal vez por miedo a que mis ideas no sean lo suficientemente fuertes o a que no se vean como espero. Esto me hace pensar si, al querer mantener todo tan estructurado, estoy en realidad limitando algo importante dentro de mí, una conexión o un impulso creativo que podría enriquecer mi trabajo de maneras inesperadas. Pensé en cómo, cuando realmente me dejo llevar, empiezan a surgir conexiones que no había previsto y que al final terminan dándole un sentido más auténtico a lo que estoy haciendo. En esos momentos que todo fluye, siento que lo que hago no está desconectado de mi entorno, sino que es una extensión de eso. Me doy cuenta de que hay lugares que me inspiran y que, al estar en sintonía con ellos, la creat...